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Educación sexual para niños de 3 a 5 años: cómo hablar a los niños
Fuente: Propia


¿Cuándo es conveniente empezar con la educación sexual de nuestros hijos? ¿Cómo hablamos de ello cuando son pequeños? La sexualidad, y su abordaje, es un tema que suele generar dudas (y a veces pudor y hasta vergüenza) en los padres, pero una buena educación sexual es fundamental para el desarrollo de nuestros hijos, desde el principio.

Es creencia común que la sexualidad no existe hasta entrada la adolescencia, pero no es así: los seres humanos somos seres sexuados desde que nacemos, no es algo que detone a una edad determinada. Cualquier padre con hijos pequeños podrá observar que hacen preguntas, que se tocan, que tienen curiosidad al respecto... de ahí la importancia de hablar con ellos del tema, de estar ahí y acompañarles en su desarrollo desde el principio.

Hablamos de Educación Afectivo-Sexual

Los afectos, las emociones y el desarrollo sexual van de la mano, son aspectos inseparables en estas edades tempranas. De hecho su aprendizaje al respecto se inicia desde el minuto uno, cuando de bebés los abrazamos, les besamos y les expresamos afecto (y ellos a nosotros). Esto es lo que se denomina Educación incidental (o no intencionada), y aunque no seamos conscientes de ello ya la hemos puesto (y la ponemos) en práctica. Los adultos (y los padres especialmente que somos referente para ellos) actuamos de modelo y guía en el aprendizaje de los pequeños: nuestra conducta y nuestras verbalizaciones, tanto las dirigidas hacia ellos como las que expresamos con otros adultos en su presencia, es información que ellos reciben y procesan como aprendizaje.

En base al modelo que haya en la familia los niños construirán su idea de qué es aceptable y qué no, qué es positivo o negativo, qué es y cómo se expresa el afecto y cómo nos relacionamos los seres humanos, tanto a nivel físico como emocional, de ahí que se contemple como Educación afectivo-sexual, incluyendo los dos aspectos.

Educamos todos los días, no con una conversación puntual

La educación sexual ha de producirse de manera natural en el día a día, con cotidianidad, una aproximación muy alejada del clásico (a desterrar) “tener la charla”. No, no hay que “hacer un especial” ni montar un evento de esto: aprovechemos las oportunidades que nuestros propios hijos nos ofrecen para hablar de ello cuando preguntan, cuando al ducharse se exploran, cuando ven a una pareja dar un beso

También a través del juego podemos abordar ciertos aspectos ya que supone una vía estupenda por la que los pequeños adquieren información. Por ejemplo: podemos agarrar un muñeco cada uno y representar una escena con ellos relacionada con el tema que queramos tratar con el pequeño; a través del muñeco nuestro hijo expresará lo que realmente siente y piensa al respecto, y estará receptivo y atento a qué dice el otro muñeco (el que manejamos nosotros) en esta escena concreta.

Hablar de sexo con nuestros hijos, aunque nos parezcan muy pequeños, no es negativo, nunca lo es. Los estudios demuestran que una normalización de la sexualidad, y una buena información al respecto, favorece una mejor autoestima en el niño y una actitud positiva hacia su sexualidad, lo que implica seguridad, sentirse bien consigo mismo. El no hacerlo propicia que busquen por su propia cuenta, situación que en la mayoría de los casos podría poner en riesgo su integridad física y mental.

“Si los padres buscan información y se orientan sobre sexualidad tendrán las bases para poder informar de manera correcta a sus hijos, lo que propiciará que crezcan con bases sólidas y eviten cualquier tipo de abuso”

“Vivimos en una época en la que se da un boom en relación a la sexualidad y diversidad pero sino le explicamos y damos información correcta a nuestros hijos, se corre el riesgo de propiciar malos entendidos y que sus decisiones no sean las adecuadas”

Es de vital importancia de que los padres se preocupen pero principalmente se ocupen por capacitar a los niños en el terreno de la educación sexual y no sólo en actividades escolares, deportivas o culturales.

 

Fuente:bebesymas.com   http://yucatan.com.mx