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¿Cuándo empezar a realizarse mamografías y con qué frecuencia?
Fuente: Propia


Como sabemos, el cáncer de seno presenta pronósticos positivos de tratamiento cuando es detectado a tiempo. Para ello, existe una serie de pruebas cuyo objetivo es descubrir la enfermedad antes de que se presenten síntomas. Es por eso que las mujeres deben realizarse los exámenes periódicamente.

Cuando se realiza una detección temprana, el tumor suele ser más pequeño y encontrarse aun solamente en el seno. La mamografía es una de las pruebas más difundidas y prácticas para descubrir el cáncer en una etapa en que pueda tratarse a tiempo.

Para las mujeres que presentan un riesgo promedio, la Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda efectuarse mamografías anualmente a partir de los 40 años de edad. Esta frecuencia debe mantenerse hasta los 55 años, a partir de lo cual pueden empezar a realizarse la prueba cada dos años.

Una mujer con riesgo promedio es aquella que no ha padecido anteriormente de cáncer de seno, no tiene antecedentes familiares fuertes, tampoco ha recibido radioterapia antes de los 30 años, ni presenta una mutación genética que aumente el riesgo del cáncer.

Alguien con alguna de las condiciones mencionadas, debe consultar con su médico con qué frecuencia realizarse el examen. Sin embargo, debemos indicar también que existe un amplio debate acerca de la periodicidad recomendada para efectuarse esta prueba.

Según la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), lo aconsejable es realizarse una mamografía basal (a partir de la cual se comparan las siguientes para detectar cambios) entre los 35 y 39 años de edad. A partir de los 40 y hasta los 49, el examen puede ser realizado cada uno o dos años.

Por último, según la SEGO, entre los 50 y 70 años el examen debe realizarse anualmente, ya que son las edades de mayor incidencia de la enfermedad. Igualmente, la frecuencia siempre debe ser confirmada por su médico según su caso particular.