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¿Cuáles son las diferencias entre las hepatitis A, B y C?
Fuente: Propia


  • La hepatitis C se contagia por la sangre, al igual que la B, mientras que la hepatitis A se transmite por el contacto con heces infectadas
  • La hepatitis B se puede prevenir con la vacunación. La C tiene cura pero si no se trata es mortal

Comparten síntomas e incluso un mismo nombre, pero las diferencias entre las hepatitis A, B y C son muy notables. Mientras la hepatitis A no es mortal (salvo que acabe provocando insuficiencia hepática aguda) y se suele pasar sola siguiendo unas sencillas recomendaciones como guardar reposo e hidratarse, las hepatitis B y C conllevan un alto riesgo de muerte por cirrosis y cáncer hepático. La primera se contagia por contacto con las heces de una persona infectada con el virus de la hepatitis A, mientras que las dos últimas se transmiten por medio de la sangre. Entre estos dos tipos de hepatitis, B y C, también existen diferencias: la hepatitis B tiene vacuna desde 1982 (las autoridades sanitarias recomiendan administrársela a todos los recién nacidos en las primeras 24 horas de vida); la única manera de prevenir la hepatitis C es, en cambio, evitar entrar en contacto con la sangre de las personas infectadas, pero tiene cura en la actualidad.

“El paciente debe vigilar todo lo que comporte un posible contagio. Debe utilizar jeringas desechables, emplear materiales quirúrgicos debidamente esterilizados y prestar atención a cosas tan tontas como un piercing o un tatuaje”, 

Cómo prevenir el contagio de hepatitis C

Las medidas higiénicas son, en efecto, cruciales para evitar el contagio de la hepatitis, ya sea A, B o C. En el caso concreto de la hepatitis B, estas son las recomendaciones de los expertos:

  • Utilizar métodos anticonceptivos de barrera (preservativos) en las relaciones sexuales de riesgo.
  • No compartir jeringuillas.
  • No utilizar ningún utensilio que pueda contener restos de sangre de una persona infectada, tales como cepillos de dientes o máquinas de afeitar.
  • Asegurarse de que el instrumental está esterilizado, en el caso de hacerse un tatuaje o un piercing.

Por el contrario, no es peligroso realizar cualquiera de estas prácticas:

  • Saludar dando la mano o besando en la mejilla a una persona infectada.
  • Comer alimentos cocinados por una persona portadora del virus de la hepatitis C.
  • Compartir utensilios de mesa que hayan sido previamente lavados.
  • Visitar a una persona enferma en su domicilio o jugar con un niño infectado.
  • Estar en presencia de un paciente de hepatitis C cuando estornuda o tose.

fuente:cuidateplus.marca.com