ACTUALIDAD

ACTUALIDAD

imagen.jpg

¿Qué son las pruebas diagnósticas por imagen?
Fuente: Propia


Las pruebas diagnósticas por imagen son fundamentales para determinar un diagnóstico e iniciar un tratamiento. Radiografías, resonancias magnéticas, ecografías, escáneres… todas ellas son pruebas que, con la ayuda de la tecnología, nos permiten observar el interior del cuerpo para determinar el tipo y el grado de una afección o enfermedad.

Cada una de estas pruebas diagnósticas ofrece un tipo de imagen y debe ser el médico especialista quien decida cuál de ellas es las más indicada, en función de los síntomas que presenta el paciente y la parte del cuerpo que debe examinarse.

 

Pruebas diagnósticas por imagen: fáciles y sin dolor

Las pruebas por imagen no duelen y son fáciles de hacer. Al paciente sólo se le pide que permanezca inmóvil durante el tiempo en que el aparato está trabajando, algo que puede llegar a ser incómodo en algunas de las pruebas, ya que puede durar varios minutos su realización.

El único inconveniente que presentan algunas de estas pruebas diagnósticas es que algunas utilizan dosis bajas de radiación, algo que los médicos deben tener en cuenta al tratar con determinados pacientes. De hecho, podemos distinguir entre dos tipos de pruebas médicas por imagen:

Pruebas por imagen que no utilizan radiación: Ecografía y resonancia

Pruebas que usan rayos X: Radiografía, Escáner y Mamografía

 

El contraste en las pruebas por imagen

Además, en función de lo que el médico necesite observar, hay pruebas como la resonancia magnética o la ecografía que necesiten de la utilización de un contraste. Se puede aplicar un contraste mediante la ingesta por vía oral, vesical o intravenosa de esta sustancia.

Su  composición y resultado son diferentes en función de la prueba y aunque suelen ser inocuos, hay que tener cuidado de que no produzcan una reacción alérgica en el paciente.

 

Pruebas de diagnóstico por imagen más habituales

Existen diversas pruebas que ofrecen imágenes del cuerpo para realizar un diagnóstico, veamos algunas de las más frecuentes:

 

Radiografía

La radiografía permite el diagnóstico gracias a una imagen en tonalidades grises de una determinada zona del cuerpo, que se produce al colocar esta zona anatómica entre una placa fotográfica y un emisor de una mínima cantidad de radiación ionizante (Rayos X).

 

Ecografía

La ecografía es una prueba diagnóstica que genera imágenes del interior del cuerpo mediante el uso de ultrasonidos. Esta técnica consiste en el uso de un transductor o instrumento que se sitúa sobre la zona a estudiar, y que  emite ondas de ultrasonido cuyo eco es trasformado por el ordenador en una imagen bidimensional o tridimensional. Para realizarla, antes hay aplicar un gel transparente que ayuda a que las ondas sonoras penetren a través de la piel.

La mayor ventaja de las ecografías es que son completamente inocuas, por lo que son pruebas que se pueden aplicar a todo tipo de pacientes. Las ecografías durante el embarazo son muy habituales, para obtener imágenes del bebé. El desarrollo tecnológico ha hecho posible las ecografías en 4D, en las que se reproduce una imagen tridimensional del bebé, además de que se observa en movimiento.

No obstante, las ecografías son también el principal método de diagnóstico por imagen del corazón y una de las pruebas más importantes para el estudio del cerebro de los recién nacidos.

 

El TAC, escáner o tomografía computarizada

En esta prueba diagnóstica los rayos X se utilizan para generar imágenes transversales de nuestro cuerpo. En lugar de una única imagen, como en la radiografía simple, el TAC obtiene múltiples imágenes que se combinan en el ordenador para generar una visión más detallada de la parte que se está explorando.

El TAC se puede utilizar con un contraste para explorar la función de distintos órganos y se utiliza para observar múltiples patologías como cánceres o coágulos de sangre.

 

Resonancia magnética

La resonancia magnética es otra prueba de imagen muy utilizada. En este caso, la resonancia nuclear magnética utiliza ondas magnéticas para generar docenas de imágenes o cortes de nuestra anatomía. Por esta razón, el paciente no puede llevar ningún objeto metálico, ni mucho menos implantes, prótesis, marcapasos, etc.

En cualquier caso, las imágenes generadas se pueden guardar en un ordenador o imprimir en una película y ofrecen muy buena resolución para diagnosticar multitud de lesiones de columna, de médula espinal, enfermedades neurológicas, cardiopatías, afecciones pulmonares, abdominales, etc.

 

Fuente: idoctor.es