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¿Qué tipos de diabetes existen?
Fuente: Propia


Todos sabemos qué es la diabetes, pero ¿conocemos los diferentes tipos de diabetes que existen? ¿sabemos cuáles son los tratamientos de cada tipo? ¿Comprendemos las diferencias? Existen distintas modalidades de diabetes, con sus peculiaridades, tratamientos… ¡Continúa leyendo!

Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 es considera autoinmune ¿Qué significa esto? Que nuestro propio sistema inmunológico nos ataca. En la diabetes tipo 1 nuestro cuerpo destruye las células del páncreas que producen la insulina, la hormona necesaria para controlar la glucosa en sangre. En este tipo de diabetes, el páncreas genera muy poca o ninguna insulina, por lo que el azúcar no llega a las células en forma de energía.

Este tipo de diabetes puede aparecer en cualquier edad, sin embargo, en niños y adultos jóvenes tiene mayor incidencia. Los diabéticos tipo 1 necesitamos pincharnos insulina a diario para controlar nuestros niveles de glucosa en sangre, la insulina para nosotros es vital.

 

Diabetes tipo 2

Los diabéticos tipo 2 no suelen tener problemas en la producción de insulina, sin embargo, su organismo no es capaz de utilizar la insulina que produce ¿qué ocurre entonces? La glucosa se acumula en la sangre.

La diabetes tipo 2 es la más común, de hecho según datos oficiales en torno al 90% de los diabéticos son tipo 2. Esta forma de diabetes se desarrolla normalmente en la edad adulta (especialmente a partir de los 45 años) aunque en la actualidad, debido a la vida sedentaria, empieza a ser más común entre los jóvenes.

Los síntomas de la diabetes tipo 2 son graduales, y no tan evidentes como en la tipo 1 por lo que puede resultar complicado diagnosticarla. Factores de riesgo como la obesidad, la vida sedentaria o los malos hábitos alimentarios pueden propiciar desarrollar este tipo de diabetes.

Para controlar sus niveles de glucosa en sangre, los diabéticos tipo 2 no suelen necesitar inyectarse insulina. Con una dieta sana, ejercicio y medicación oral deberían poder controlar sus picos de azúcar. Aunque, si no siguen las instrucciones de su médico al pie de la letra y/o tienen mala suerte, pueden acabar necesitando insulina. Esto depende mucho de la edad a la que se diagnostique; por ejemplo, una persona diagnosticada a los 20 años con diabetes tipo 2 es muy probable que, simplemente por el paso de los años, acabe necesitando insulina.

 

Diabetes gestacional

Cuando una mujer nunca antes había sido diagnosticada de diabetes, pero al quedarse embarazada sus niveles de glucosa en sangre se alteran, estamos ante una diabetes gestacional.

Este tipo de diabetes, que afecta al 4% de las embarazadas, normalmente se presenta en una etapa avanzada del embarazo y se produce porque el cuerpo de la embarazada no produce toda la insulina necesaria. Normalmente no supone un riesgo grave para el bebé, pero la madre debe controlar sus niveles de azúcar en sangre para minimizar cualquier posible complicación.

Con una dieta sana y saludable puede ser suficiente, aunque a veces hay que complementarla con medicación oral o insulina.

Después del parto, la diabetes gestacional suele desaparecer sin mayores complicaciones, aunque las mujeres que sufren diabetes gestacional corren un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.

 

Diabetes MODY

La diabetes MODY  se parece a la diabetes tipo 2, pero con peculiaridades. Se presenta en personas jóvenes, sobre todo de menos de 25 años pero que no tienen obesidad ni llevan una vida sedentaria.

Esta modalidad de diabetes es muy poco frecuente y en muchas ocasiones queda sin diagnosticar. En cuanto al tratamiento, con antidiabéticos orales se suelen tener muy buenos resultados, aunque a la larga se puede precisar insulina.

 

Diabetes secundaria

Entre los tipos de diabetes, existe uno que depende de factores secundarios ¿de qué hablamos? Hay otras enfermedades o tratamientos médicos que pueden derivar en diabetes.

Existen algunos medicamentos que pueden influir en las funciones del páncreas o en la acción de la insulina, como glucocorticoides y los inmunosupresores. En cuanto a las enfermedades, la pancreatitis crónica (relacionada con el alcoholismo), la fibrosis quística u otras enfermedades que afecten al páncreas empeoran o dificultan la producción de insulina, provocando la aparición de la diabetes secundaria.

 

Prediabetes

Puede darse la posibilidad de que una persona tenga el azúcar alto, pero no lo suficiente como para considerarla diabética. No es un tipo de diabetes, pero sí algo importante a tener muy en cuenta.

Cuando en ayunas tu nivel de azúcar en sangre es de entre 100 y 125mg/dl estás en situación de prediabetes. Esto quiere decir que tienes un alto riesgo de desarrollar diabetes a corto o medio plazo.

Si además de prediabetes tienes el colesterol alto, hipertensión o sobrepeso tienes que cambiar tu estilo de vida. Seguramente con ejercicio y dieta lograrás bajar de peso y equilibrar tus valores de azúcar en sangre, pero no te descuides y sigue cuidándote.

 

 

Fuente: quohealth.com